Soplo Mágicos Disparates

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Perfume para Entes o Veneno pa' la Gente

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I Am Pedro Pietri's Character

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Tuesday, May 12, 2009

Pedro Santaliz, Padre del Teatro Popular Puertorriqueño Contemporáneo:

una poética del pueblo y para el pueblo

por Carlos Manuel Rivera *

            El Nuevo Teatro Pobre de América, creación del insigne teatrista puertorriqueño Pedrito Santaliz, es una poética del pueblo y para el pueblo que viene de la tradición de los Cómicos de la Legua españoles, quienes con sus  representaciones de las formas dramáticas marginales o de  los llamados géneros menores, conectaban con la Commedia dell Arte italiana, la poesía juglaresca, la farsa medieval, el teatro litúrgico hasta las tradiciones del teatro aural español en los s. XVI y XVII. Taxonomías que obstaculizan la creación al definir absolutamente y jerárquicamente como género menor al sainete, al paso, al entremés, a  la farsa, a la mojiganga y al bululú, por nombrar algunos.  Sin embargo,  la agencialidad transgresora del artista hacia estas taxonomías,  no impiden su peripecia al igual que la de los Cómicos de la Legua, al viajar y teatralizar aquellas pequeñas piezas  fuera de los centros hegemónicos de la cultura o en esos lugares marginales de la ciudad de Nueva York  y de Puerto Rico (calles, plazas, barrios, caseríos, monumentos históricos, canchas, playas).

 Santaliz deja muy claro en la historiografía del teatro su objetivo como realizador teatral al difundir  la evolución de la cultura que se registra desde la oralidad y la narración de los antiguos areytos hasta los metadiscursos posmodernos, para cuestionar aquellas metanarrativas homogeneizantes y totalizantes que marcan la unidimensionalidad y el dogmatismo atemporal que esencializa la identidad puertorriqueña. Entendemos que el teatrista efectuó un trabajo con un continuo dinamismo nomádico y acéntrico que tenía como fin emprender una titánica hazaña, y como héroe, caminar por aquellos sectores de escasos recursos económico que les revelarían el cultivo de una praxis y  una teoría dramática como ruptura con las fronteras del teatro de proscenio y el al aire libre,  con la identidad y sus tradiciones. Un quehacer que le puntualizaba una reinvención de la cultura que no se asienta en la folclorización de lo autóctono o en el anquilosamiento o fosilización del lenguaje del ser puertorriqueño. Una puertorriqueñidad surgida de estos reclamos, y que le exigía ir más allá de una catalogación unívoca y estable de lo cultural. Una puertorriqueñidad que le fotografiaba una comunidad nacional/transnacional y colonial/poscolonial.

Inspirado por el teatro pobre de Grotowski y la importancia del actor y la escena, e intertextualizando con la poética del teatro épico brechtiano y con la poética del oprimido de Augusto Boal,  así como con la creación colectiva del llamado Nuevo Teatro Latinoamericano, se enfrenta a una dura vida de creatividad artística. De ahí que en su teatro veamos una recreación esperpéntica puertorriqueña que distorsiona a  esas realidades circundantes que se erigen por aquellos espejos cóncavos y convexos que la desconstruyen. Es observar con su teatro el desmantelamiento de  las jerarquías categorizantes que dividen actor, director, dramaturgo y espectador. Es visualizar la  provocación que revela el desfase de las instituciones culturales y sus discursos de poder/saber y clasificaciones de la teatralidad de lo puertorriqueño bajo un lenguaje escénico distinto, en la que se representan las polifonías de aquellos sujetos que no fueron tomados en cuenta por las historiografías de la literatura dramática ni por las historias “oficiales” de la cultura.  

            El artista dejó una obra abierta en borradores inconclusos pero escenificados. Ahora nos toca a nosotros analizar, teorizar,  poner en práctica, para de esa forma, manifestar al pueblo otras formas de evidenciar la teatralidad. Es continuar con su aportación, legado o herencia teatral,  para aventurarse como “nave al garete” que produzca un teatro que vuelva al ditirambo, es decir, que deje que el mismo pueblo cante y actúe sus tradiciones, imaginarios, anhelos, utopías y desencantos. Es producir la cultura a través del teatro,  reimaginando y reinventando la nación puertorriqueña, por parafrasear los planteamientos teóricos del investigador, Lowell Fiet. Es inaugurar anualmente El Festival de Teatro Popular Puertorriqueño que se llame Pedro Santaliz, siendo Padre, Fundador y Hacedor del teatro popular puertorriqueño.

 

* El autor es profesor, investigador, actor, poeta y performero que enseña cursos de teatro latinoamericano, lengua y literatura hispánica en Bronx Community College, CUNY.

 

 

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