Soplo Mágicos Disparates

Soplo Mágicos Disparates

Perfume para Entes o Veneno pa' la Gente

Perfume para Entes o Veneno pa' la Gente

Perfume para Entes o Veneno pa' la Gente

Perfume para Entes o Veneno pa' la Gente

Perfume para Entes o Veneno pa la Gente

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Perfume para Entes o Veneno pa' la Gente

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I Am Pedro Pietri's Character

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Friday, September 30, 2022

Biografía

Carlos Manuel Rivera Nace en Santurce, Puerto Rico un 29 de noviembre de 1963. Desde temprana edad le apasionó la lectura de poesía, cuento, novela y teatro, como también toda actividad que envolviera el arte de la actuación. Veía programas del canal 6, donde se disfrutaba de Pequeño estudio con Marta Romero y sus teleteatros, como también Las estampas de Teyo Gracia y su mundo. De ahí aprendió a conocer el teatro clásico y a los actores puertorriqueños que interpretaban los diferentes personajes en estos programas. Se consideraba un preguntón y cuestionaba mucho porque quería saber de todo. Le gustaba más estar con los adultos que con los niños de su edad, ya que con ellos se aprendía más y eran más entretenidos. Hacía que sus padres lo llevaran a ver teatro en el Tapia, Sylvia Rexach y El Ateneo Puertorriqueño. Allí vio muchas obras dirigidas por Myrna Casas y sus Producciones Cisne, a quien considera la Madre que le abrió los ojos para apreciar lo que es la belleza del arte del teatro. Hizo algunas obras y fue declamador en actividades de la escuela elemental Dr. Isaac González Martínez de la urbanización Caparra Terrace--donde creció--con su maestra de español, Isabel Turull de Vélez y con la de estudios sociales, María Angélica Latorre. Incursiona en el teatro comunitario de la urbanización La Riviera en Río Piedras bajo la dirección del tenor puertorriqueño Alex Vásquez a finales de la década del 70. Allí hizo desde pequeños papeles hasta principales en obras de la Semana Santa y de Navidad. De sus recuerdos destaca "Luz, verdad y vida", como también "Navidad jíbara", ambas dirigidas y escritas por Vásquez, discípulo de Myrna Casas. Fue allí que conoció a Myrna Casas con solo 12 años de edad, pues ella ayudaba a Vásquez en la grabación de voces para la representación de estos dramas. Después, aún en la etapa de escuela superior en el Colegio La Merced tomó sus primeros cursos de actuación en la Academia de las Artes de Medina, bajo la tutela de Dean Zayas, Wanda Vélez y Wanda de la Cruz. En su incursión al Depto. de Drama, Universidad de Puerto Rico en los inicios de la década de los 80's trabaja con el director, Rafael Rojas en Edipo Rey (1982) cuando se fundó la compañía de teatro Coribantes. Después trabajó en Revolución en infierno de Roberto Ramos-Perea, bajo la dirección de Victoria Espinosa (1982). En el Departamento de Drama trabajó como actor en El sol y los Mac Donald de René Marqués (1983), dirigido por Victoria Espinosa; El hombre de la luna, dirigido por María Eugenia Mercado (1984); Madre Coraje y sus hijos de Bertold Brecht (1985), Entremeses de Cervantes y Trilogía costumbrista de obras criollistas del s. XIX, dirigidas por Dean Zayas (1987); y La olla de Plauto, dirigida por Gilda Navarra (1987). Tomó también cursos con Myrna Casas, con quien trabajó en el proyecto experimental de clase Las manos de Dios de Carlos Solórzano; como también con Idalia Pérez Garay, José Félix Gómez y Rosa Luisa Márquez. En los años 80's trabajó con la compañía Coribantes en Un hombre es un hombre de Bertold Brecht dirigido por Edgar Quiles; Otello producida por Ernesto Concepción y Bohío Puertorriqueño y dirigida por Alina Marrero; El negro en América, dirigida por Victoria Espinosa; y "El cemí de Maboya" con El Nuevo Teatro Pobre de América de Pedro Santaliz. Es con este teatrista que descubre su gusto por el quehacer de teatro popular y callejero que lo lleva a producir y dirigir con su grupo de creación colectiva, Polen Extraño, “La nueva vida” de Textos para El Tajo del Alacrán de Lydia Milagros González. Parte a Madrid, España para estudiar una maestría en literatura hispánica con en el Programa de la Universidad de Nueva York (1987-1989). Allí se apasiona con la poesía y con el drama de Federico García Lorca y con el de Ramón del Valle Inclán, autores que influenciarán grandemente en sus escritos originales de drama, poesía y ensayo. Allí conoce a la poeta y profesora Aurora de Albornoz, quien había vivido muchos años en Puerto Rico y quien lo alienta a escribir y a estudiar poesía por el resto de su vida. De ahí continúa escribiendo su libro, comenzado en sus años de estudios en la Universidad de Puerto Rico, Río Piedras "De intenciones, intensidades”, aún inédito. A finales de los años 80's y principio de los 90's comienza a integrarse a la vida académica como profesor en la Universidad Ana G. Méndez, Metropolitana de Cupey; la Universidad Interamericana de Bayamón, Metro y Guayama; y en la Universidad de Puerto Rico recintos de Carolina y Río Piedras. Labora paralelamente en el teatro en obras como Pepita Jiménez de Juan Varela y El niño que enloqueció de amor de Eduardo Barrios, dirigidas por Edgar Quiles. Es en esta época que comienza a realizar lo que él denomina Bululú o actos de un solo representante. Con ellos realiza monólogos y performances poéticos, escribiendo y concibiendo sus propias piezas. Entre ellas destaca a: "Perfume para entes o veneno pa' la gente" e "Inejí". En estos años colabora con la poeta y performera, Daisy Mora de León, con la cual viaja a Ciudad de México para participar en el Festival Internacional de Poesía Experimental y Performances en el Museo del Chopos. A mitad de los años 90’s se muda a Arizona, Estados Unidos con una beca que obtiene como destacado estudiante graduado latino del Project 1000 en la Universidad Estatal de Arizona. Allí comienza a realizar sus estudios doctorales, trabajando simultáneamente entre la enseñanza de cursos universitarios y en la realización de varios performances poéticos en colaboración de los eventos que realizaba la revista Culturadoor del escritor mexicano, Manuel Murrieta Saldívar. También incursiona en el teatro latino con obras en Spanglish e inglés con las piezas "Hispanic Zone" del dramaturgo y director chileno, Guillermo Reyes; con el teatro chicano La Esperanza de Rodrigo Duarte Clark "La Pastorela"; y “The Origin of the Sea", versión escrita, traducida y dirigida, basada en La Relación de la antigüedad de los indios de Fray Ramón Pané por Oscar Giner. En el 2000 termina su grado doctoral en literatura latinoamericana y caribeña con especialidad en teatro con la disertación "El esperpento puertorriqueño: El Nuevo Teatro Pobre de América de Pedro Santaliz", dirigida por la Dra. Teresa Valdivieso. En el año 2000 obtiene un puesto como catedrático auxiliar de estudios hispánicos en Davidson College, North Carolina. En esos años comienza a enseñar en esta institución cursos de lengua española, literatura y cultura latinoamericana, literatura y cultura hispano-caribeña, literatura y cultura latina de los Estados Unidos, y teatro latinoamericano, hispano-caribeño y latino de los Estados Unidos. Dirige con sus estudiantes las piezas: "Híbrido”, un collage de textos del nuevo teatro latinoamericano de los años 60's y 70's (2001) e Historias para ser contadas de Osvaldo Dragún (2004). Trabaja también con el director de teatro italiano, Roberto Prestigiacomo en la obra “Pastiche” (2004). Es allí donde continúa realizando performances-poéticos y viajando a dar conferencias y performances en países como: México, República Dominicana, España, Chile, Colombia, Perú, Puerto Rico y otros estados de la nación norteamericana. También participa como actor en La tempestad de William Shakespeare con Producciones Aleph de Provi Seín y dirigida por Oscar Giner. Publica dos libros: Soplo mágicos disparates libro de poesía y textos de performances, (Phoenix, Arizona, Editorial, Orbis Press, 2003); y el libro de ensayos Teatro Popular: El Nuevo Teatro Pobre de América de Pedro Santaliz (Irvine, California: Editorial Gestos, 2005). Desde el 2008 reside en la ciudad de Nueva York, trabajando como catedrático de lengua española y literatura latinoamericana y caribeña en Bronx Community College, City University of New York. Ahí ha continuado investigando y escribiendo poesía, ensayos, como también realizando monólogos y textos performáticos de su autoría con temas en el que se debate: la poesía como un ritual chamánico, el nomadismo identitario y geográfico, el cruce de fronteras nacionales, la transgresión de la pureza lingüística castellana e inglesa, los choques étnico-raciales y de clase, y en la creación de identidades híbridas, transgéneras y "queer". En estos años ha viajado a presentar su obra a: México, España, Argentina, Uruguay y Cuba. En el 2014 ganó el Primer Premio Internacional de Literatura, Instituto de Cultura Puertorriqueña con su libro Para que no se nos olvide. Ensayos de interpretación de un teatro puertorriqueño marginal (Instituto de Cultura Puertorriqueña, 2014). Además, grabó su CD de "Spoken Words” ASI MI NATION (2010), como también publicó recientemente su libro de monólogos, poemas y textos performáticos Bululú. Perfume y veneno (Mayagüez, Puerto Rico: Editorial Educación Emergente, 2020). Entre sus más relevantes trabajos en estos años se encuentran: “Perfume para entes o veneno pa’ la gente" (2009); “San Hediondo Sal que Daña” (2011); “La Regla” (2013); “La poética de la alcapurria” (2016); “La Bori de Mink” (2018); y "Ego Conquiro" (2019).

Thursday, November 25, 2021

"Crónica exacta" dedicado a Miguel Angel Suárez


 

Wednesday, March 3, 2021

EGO CONQUIRO

Tuesday, December 15, 2020

Tuesday, September 29, 2020

“ Las divas’ gremios de Pedro Santaliz: un resumen de su poética de teatro puertorriqueño”.

Las divas’  gremios de Pedro Santaliz:

un resumen de su poética de teatro

puertorriqueño”

Por Carlos Manuel Rivera

  En septiembre de 2006 se estrenó en el Niuyorican Café, San Juan la obra Las divas’ gremios, escrita por Pedro Santaliz, nuevamente representada en enero de 2007 en El Niuyorican  Café, San Juan y en El Taller Cé, Río Piedras . En ella, encontramos un resumen del legado cultural de uno de los grandes teatristas del mundo contemporáneo en Puerto Rico, como testimonio  de su poética del drama, previo a su fallecimiento. La obra configura una vuelta a los orígenes ritualísticos del teatro a través de un sainete o una pieza en un acto, de tono jocoso y carácter popular. Tradición  popular que viene del s. XVIII, ejecutada con ahínco en el teatro español por la figura de Don Ramón de la Cruz, en substitución del entremés de los s. XVI y XVII.  Sin embargo, en esta versión del género, se conjugan otros elementos como: los entierros de los difuntos y las despedidas de duelo; los comentarios sociales y politicos, llevados por la sátira, el humor y la parodia; el Camp, o la artificiosidad de lo teatral y su actuación; la tradición musical del bolero en el Caribe; y los metadiscursos o las demagogias  absurdas  de los politicos, intertextualizados con la estética de  Eugene Ionesco.

En este montaje, el colectivo teatral de las actrices Carmen Gutiérrez, Lourdes Morán, Carmen Iris Camacho y Sara Padró emprendió un trabajo que fue en inicio guiado por Santaliz, y que debido a su enfermedad,  los ensayos y el montaje fueron  proseguidos por el mismo grupo sin su presencia. El espectáculo se constituyó de dos partes: la primera, una lectura de poemas por Pedrito Santaliz y dos poetas invitados; y la segunda, la esceníficación de la obra. La trama de la obra gira en torno a un grupo de mujeres actrices que van en una gira por los pueblos de la Isla y en ese tiempo de disfrute,  recuerdo y testimonio cada una de ellas cuenta su historia, sus anhelos vitales o las frustraciones y logros que la vida les ha brindado. Por supuesto, todas estas pequeñas historias de los personajes se intersecan con la metateatralidad santaliciana  o las intrahistorias dentro de la trama original, y con los apartes de los personajes como continuidad de la tradición del gracioso del teatro aural.

La escenificación que presenciamos nos resultó de una hibridación de elementos como acostumbramos a visualizar su teatro, pero básicamente tratados mediante la estética del Camp. Es decir, una teatralidad que se fundamenta  en el artificio y la exageración, como bien señalaba Susan Sontag en sus clásicas “notas de lo Camp”. No obstante,  Las divas’ gremio mantiene esta artificiosidad y exageración de lo Camp, pero lo complementa  con lo grotesco a lo que Santaliz acostumbró al espectador a  ver de su obra, como una esperpentización valleinclanesca, pero a la puertorriqueña. Según lo que observamos como público  de la realización, esta estética se expone con la intención de que reflexionemos sobre nuestra realidad social y nuestras tradiciones a través de espejos que nos devuelvan la imagen de dónde nos ubicamos como puertorriqueños en este momento histórico. Si permanecer con nostalgia de un pasado idílico, o si afrontar con conciencia esta realidad palimpséstica con muchas capas encima de la otra, confundiendo la base y las microhistorias de aquellos sujetos del margen que el discurso hegemónico de la cultura mercadea o masifica.

El montaje del sainete sirvió como plataforma para acentuar la actuación y lo que transporta con su recurso estos histriones a base de  su ejecución, voz y movimiento. Las tres experimentadas actrices  del Nuevo Teatro Pobre de América aportaron con dinamismo, control y  calidad estética  a la puesta en escena una excelente pieza a lo Santaliz. Carmen Gutiérrez dio vida a un personaje con muchos matices, desdoblamientos, apartes, como muestra de su maestría en el arte, de sus dotes como actriz, con una variedad de  aprendizajes y técnicas  de teatro universal. Lourdes Morán demuestra su inconfundible talento y belleza que da vida a esos personajes que el autor creó y que ella plasmó en su teatro por casi treinta años. Carmen Iris Camacho, otra actriz del teatro popular que damos las gracias por retornar y contar con su presencia en el espectáculo. Una actriz de tantos elementos:  belleza, movimiento, ángel y presencia que no debemos perder en nuestro teatro nacional. Sara, una actriz más  novel que  completó la gran tarea de poner en práctica lo que aprendió con el maestro en conversaciones y convivencias, y que motivada de sus convencimientos, decidió formar parte del trabajo para continuar con este teatro como parte de la historia. El mismo Pedrito (Pitú) también participó de la puesta original, realizando la voz  externa del Alcalde, quien en la despedida de duelo emite un discurso sin sentido como alusión a los político que hablan y hablan y no dicen nada, sólo un registro de jitanjáforas  y onomatopeyas que ni ellos mismos entienden, y la situación social y política queda permanente. Esta parte fue substituida en los últimos momentos por Abel Silva de acuerdo al delicado estado de salud que se encontraba el autor.  En fin,  le damos las gracias al colectivo de actores y realizadores de esta puesta en escena, y por supuesto, a Pedro Santaliz, quien nos honró, nos honra y nos honrará para siempre con su teatro. Dios te bendiga y  descansa en paz., lo demás es responsabilidad de nosotros.

* El autor es profesor, investigador, actor, poeta y performero que enseña cursos de cultura latinoamericana y caribeña, como también lengua y literatura hispánica en Bronx Community College, CUNY.

 

 

Tuesday, February 18, 2020

Bululú Perfume y Veneno


Saturday, March 30, 2019