Soplo Mágicos Disparates

Soplo Mágicos Disparates

Perfume para Entes o Veneno pa' la Gente

Perfume para Entes o Veneno pa' la Gente

Perfume para Entes o Veneno pa' la Gente

Perfume para Entes o Veneno pa' la Gente

Perfume para Entes o Veneno pa la Gente

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Perfume para Entes o Veneno pa' la Gente

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Perfume para Entes o Veneno pa' la Gente

Perfume para Entes  o Veneno pa' la Gente

I Am Pedro Pietri's Character

I Am Pedro Pietri's Character

Tuesday, May 27, 2014

Laudo de Ensayo. Premio del Instituto de Cultura Puertorriqueña


Laudo de ensayo | Premios de Literatura del ICP 2013
May 16, 2014 at 5:06pm

El Instituto de Cultura Puertorriqueña convocó a este jurado para leer, criticar y justipreciar un total de 7 manuscritos sometidos al Certamen Literario 2013 en la categoría de ensayo. Alrededor de 1,300páginas fueron analizadas con el fin de seleccionar un ganador. Los escritos abarcan el estudio de clásicos de la literatura puertorriqueña, ensayos de reflexión humanista y crítica literaria y cultural.

La participación en este certamen fue cuantiosa y de una calidad admirable. Sin embargo, los miembros de este jurado, de forma unánime, consideran que el manuscrito Para que no se nos olvide: Ensayos de interpretación sobre un teatro puertorriqueño marginal, de Carlos Manuel Rivera, resalta sobre sus pares. Este ensayo hilvana un marco teórico que toca las raíces de la dramaturgia isleña comenzando con una aguda crítica al discurso oficial de la Generación del 30 en Puerto Rico. El autor desmitifica la metáfora de la “ciudad letrada” fundada por Pedreira en Insularismo, y retoma el cuestionamiento del discurso de “la gran familia puertorriqueña”. El manuscrito predica la existencia de una marginalidad literaria que ha afectado la lectura de los dramaturgos: Myrna Casas, Lydia Milagros González, Víctor Fragoso, Antonio Pantojas, Zora Moreno, Abniel Marat y Oscar Giner.

Consideramos que el texto presenta una mirada crítica a los discursos absurdos, experimentales, sexuales y políticos que permean el teatro contemporáneo e invita al análisis de la relación histórica entre la dramaturgia boricua producida tanto en Estados Unidos como en Puerto Rico.

Así, entendemos que el autor posee un competente manejo de la teoría y crítica cultural foucaultiana, queer y posmoderna dentro de una metodología académica. Este libro no es solamente un compendio que buscar destacar la obra de dramaturgos puertorriqueños sino que logra insertarlos justamente en la discusión teórica de la cual fueron expulsados en el pasado.

Por lo cual, los y las integrantes de este jurado, compuesto por la Profesora Beatriz Ramírez Betances, la Lcda. Ana Irma Rivera Lassén y este servidor Nelson Esteban Vera Santiago, declaran al manuscrito Para que no se nos olvide: Ensayos de interpretación sobre un teatro puertorriqueño marginal ganador del Premio de Literatura 2013 del Instituto de Cultura Puertorriqueña en la categoría de ensayo.
De paso, otorgamos una mención honorífica al texto Ludismo y retórica en la poesía de José María Lima, escrito por Zoé Jiménez Corretjer, por presentar un análisis de calidad en torno a una de las figuras más célebres de la lírica isleña. Además,el jurado concuerda en recomendar a la editorial del Instituto de Cultura la publicación del ensayo Historia y crítica de La Charca de Manuel Zeno Gandía presentado por el Dr. Miguel Ángel Náter.


De lo antedicho, certificamos y firmamos:


                                               
Profa. Beatriz Ramírez Betances                                           


Lcda. Ana Irma Rivera Lassén


Prof. Nelson E. Vera Santiago


Carlos Manuel Rivera recibe el premio internacional de ensayo del ICP del 2013 de manos del jurado, Nelson E. Vera, Beatriz Ramírez y Ana Irma Rivera Lassen

Thursday, April 3, 2014

La Regla. Festival de Poesía, Nueva York.


La Regla. Festival de Poesía, Nueva York.


Thursday, October 18, 2012

Perfume para entes o veneno pa' la gente



Theatre ROW – The Studio Theatre
410 West 42nd Street, New York City. 

Wednesday, July 25, 2012

Goleta en Nueva York


GOLETA EN NUEVA YORK
A: Fico García Lorca, mi Pana.

Vengo
de aquelarres,
donde los arrecifes
y macarras
baten aguaceros
desde sus tortillas,

 y por donde el canto
 con bisagra
 cunde
 ánimos
en alfarerías.

 Aproximo
 a naipes
sin sus antesalas

 que con taconeos
de centellas
 curvan
ronroneos,

 donde la arena
del misterio
 contonea sus sainetes.

 Cuadro
por allende
los mares

un solo
silencio de kif
que polvoriza
la alhambra,

atolondra
sequías
desde rascacielos,

 asoma
desde mi goleta
 interludios,

a pocos pasos
de entre
ínsula/península,

y revuelca
de Eros
fronteras

a un Tánatos
que sus pamplinas.
comienza.

Thursday, July 12, 2012

Homenaje a Teresa Valdivieso



Homenaje a Teresa Valdivieso
“Desde la bibliografía de un teatro silenciado hasta el teatro niuyorriqueño: la maestría y teatrología de Teresa Valdivieso”

Carlos Manuel Rivera

Roman-cero, fe de ricos
a: Teresa Valdivieso,
mi nueva Maestra.
Ella me lleva a los misterios de la hispanidad.
¡Viva nuestra lengua españolidad!

¡Allá vienen los gitanos,
allá vienen!
¡ Allá vienen, allá vienen!

Buscan de su nido las almejas
logran de silencios
su verdad.

¡Allá vienen los gitanos,
allá vienen!

Traen de su manto
sus palabras
corren en sus manos
el amor.

¡Allá vienen los gitanos,
allá vienen!

Triunfan de solsticios
alegrías.
Riegan de su polen
igualdad.

¡Allá vienen los gitanos,
allá vienen!

Paren de su nido,
la noticia.
Silban de sus moros
el clamor.


¡Allá vienen los gitanos,
allá vienen!

Riegan de sus cales
el indicio
marcan de sus males
libertad.

¡Allá vienen los gitanos,
allá vienen!

Bailan del flamenco
sus manjares
ruegan de loores
su cantar.

¡Allá vienen los gitanos,
allá vienen!

Círculo de claves
sus atuendos.
Surcan de su parte
fe de ricos,
alimentan lunas;
sensibilidad.

publicado en Soplo mágicos disparates, 2003.


            “¡Allá vienen los gitanos, allá vienen!” Con en este poema, inspirado en García Lorca y dedicado a ella se inició el camino, las aproximaciones, La bibliografía de un teatro silenciado; pausa... intuición. Teresa Valdivieso, un Personaje Principal en mis papeles inconclusos y fragmentados en el quehacer de la vida, la belleza, sus detenimientos, asunciones y proezas.
            Entronar una crónica de años, vivencias, quehaceres, fracasos, empeños y triunfos es una pequeñez que no se resume en someras hojas y palabras. Teresa Valdivieso tomó mi mano y me hizo descubrir que el mundo era mío y sería mío. Acercarme a ella y seguir el camino, las huellas en la que se iluminaban con descubrimientos, hipótesis, teorías, análisis; pero nunca conclusiones, era la maestría que te inculcaba el saber. Desde que llegué a Arizona, siempre supe que ésa era la guía. Me encanté con ella y ella me cobijo y me impartió su cátedra, su experiencia, su investigación, su sapiencia y su protección.
            Siempre intuí que ésta era la última etapa de los grados académicos y seguir las huellas, como Guajayona, el indio taíno, cuyas sus madres de la Isla de Martininó cambiaron su esencia. Asimismo, sin recriminaciones, cuando quieres obtener una meta, se entrega a esa sapiencia que tú reconoces de antemano y que te va a llevar a tus resultados. Claro, había que emprender un plan con estructuras, bosquejos que ella corregía y te corregía hasta el cansancio tuyo, pero no el de ella. Ella no tenía límites, una maestría de conocimientos, experiencias, intuiciones, prácticas, metas y búsquedas de conclusiones infinitas.
            De esta forma se emprendió la jornada. Tomé con ella un curso de metodología para la investigación académica y ahí comenzó el trayecto. Aprendía, escribía y ella calificaba y editaba. Era un proceso con unos pasos, aventuras y decepciones. Yo había aprendido a investigar y escribir, pero no sabía que tenía dentro de esos pasos que corregir y adelantar, lanzándome a la aventura. La 'Valdi' me apoyaba siempre. Decía que yo tenía muchos talentos que habían que ordenar.
            El curso de bibliografía fue el primer escalón para realizar aquella disertación sobre la intertextualidad de las obras del teatro español de los clásicos, Valle-Inclán y el esperpento, La Barraca y los dramas de García Lorca, como también del Teatro Pánico de Arrabal de los sesenta y El Teatro Furioso de Francisco Nieva. Por supuesto que tampoco faltaba El Nuevo Teatro Latinoamericano hasta su conexión con el drama puertorriqueño popular de Pedro Santaliz y sus viajes de Nueva York a Puerto Rico. Por esta razón, se escribió “ El esperpento puertorriqueño: El Nuevo Pobre de América de Pedro Santaliz”, título de mi tesis doctoral que luego se publicó como libro por la Editorial Gestos, 2005. Ahora todo ese conocimiento y metodología desembocan en el teatro niuyorriqueño que investigo con la figura de Víctor Fragoso.
            De esta manera y, como acto de magia y seguimiento, con ella entré en el teatro español de todas las épocas. La 'Valdi' sabía mucho, era cultísima, especial; tenía siempre como Bernarda Alba, el bastón, pero no el de la represión, sino el de toda libertad que puede tener un intelectual y artista que conoce y trabaja su disciplina. Ella se entronaba, aparecía y representaba los grandes caracteres del teatro español y sus vestigios: Trotaconventos, Celestina, Doña Inés, La Marica del Reino, La Bernarda y otros que seguían en mis imágenes. 
            Me llevó por todos los caminos del teatro español desde los clásicos del Siglo de Oro, el teatro dieciochesco, el romántico, el realista hasta el del mundo contemporáneo. Me enseñó al teatro “undeground” su tesis doctoral y así conocí a: Miralles, Ruibal, Nieva, Muñiz, Martínez Medeiros, Riaza y Martín Recuerda, por mencionar algunos. En ese momento la profesora no quería saber de ellos y apasionadamente me descubrió a Sanchis Sinesterra, una figura bastante nueva y atrayente para ambos. Había que buscar aquellos nuevos dramaturgos, los cuales no se habían investigado sus aportaciones al mundo hispánico, ya fueran españoles, hispano-americanos, hispano-caribeños o hispano-estadounidenses.
            De ahí al escenario! Montamos dos piezas en dos momentos diferentes e hicimos teatro juntos. Una fue del teatro salvadoreño para La Primera Conferencia Internacional de Literatura y Cultura Centroamericana, y la otra para El Congreso de Parodia, Ironía, Risa y El Humor Grotesco en las Literaturas: Latinoamericana, Peninsular, Luzo-Brasileña y Chicana con la obra del Teatro Fronterizo de Sanchis Sinisterra, autor de ¡Ay Carmela! Ella confió en mí y yo en ella. Actuamos en teatro y representamos. Ella elaboraba los libretos y se presentaba como directora de teatro. Esos montajes se realizaron con técnicas que van desde la narración, la declamación, el absurdo hasta el travestismo. Era excelente en todo. Teresa Valdivieso era una magnífica directora de teatro y gran actriz. Siempre le dije que me recordaba a mis heroínas del teatro y la literatura en Puerto Rico: Alejandrina Céspedes, Piri Fernández de Lewis, Gloria Arjona, Angelina Morfi, Aurora de Albornoz, Gilda Navarra y Victoria Espinosa.
            La 'Valdi' era el último escalón de toda la teatralidad de vida y enseñanza. Hicimos un homenaje a la poeta Claudia Lars de El Salvador como corte de cinta. Ensayamos, analizamos  e hicimos todo el montaje bajo su dirección y actuación. Pasamos por todos los procesos que van desde la investigación teatral, la imaginación hasta el montaje de una pieza de teatro. Me acuerdo de su motivación, su élam poético y su maestría en el teatro. Yo, para ella, era uno de los estudiantes con los cuales "se hace camino al andar" y, juntos en la investigación teatral y el montaje, se realiza una representación minimalista. Teresa Valdivieso conocía el teatro, lo amaba y era una de sus máximas pasiones, aunque en silencio lo callara y ocultase. Ella era excelente actriz y ddlicada artista; pero la vida, la misoginia y el discurso patriarcal eran retos que no se dejaban en la mesa, se batallaba contra ellos, se transgredían y se subvertían hasta culminar en desconstrucciones.
            También "hice camino al andar" por otros teatros y teatristas del mundo internacional, en especial aquéllos que me aportaban ciertas innovaciones y continuidades con el pasado en los teatros que ahora investigaba, entre ellos: La Patafísica de Alfredo Jarry, el teatro de las primeras vanguardias—el surrealismo, el dadaísmo, el futurismo y el cubismo– el teatro de la crueldad de Antonin Artaud, el teatro del absurdo de  Samuel Beckett, el teatro existencialista de Sartre y Camus, el teatro épico de Bertold Brecht, el teatro de Jean Genet hasta desembocar en el teatro feminista español y latinoamericano, el teatro posmoderno, los happenings del Living Theatre de Julian Beck y Judith Malina, el performance de La Furis dus Baus y el posteatro del presente. Este trayecto me abriría el enfoque que necesitaba para desarrollar y culminar la disertación.
            Por otro lado, con ella me adentré en el teatro latinoamericano con obras que van desde el teatro colonial, los clásicos, El Nuevo Teatro Latinoamericano sesentista-setentista, con autores como: Osvaldo Dragún, Enrique Buenaventura, Emilio Carballido, José Triana, Sergio Vodanovic, Egon Wolff, el grotesco criollo argentino, el teatro de Roberto Arlt, El Teatro Abierto Argentino, por mencionar algunos. Tampoco dejamos a un lado el teatro Malayerba de Arístides Vargas que en sus últimos años 'La Valdi' investigaba junto a otros dramaturgos ecuatorianos, como también, el teatro guatemalteco.
            Por supuesto, toda esa historia, escuelas, movimientos, técnicas, metodologías que conectarán con el teatro puertorriqueño y que me dirigían a penetrar en dramaturgos como: Emilio Belaval, Manuel Méndez Ballester, Francisco Arriví, Gerald Paul Marín, René Marqués, Luis Rafael Sánchez y, no menos importante, Pedro Santaliz, mi héroe y su Teatro Pobre de América. Esto no constituyó un desenlace, sino se transformó sólo en un punto culminante que me abrió aún más el horizonte para continuar investigando y estudiando a otros teatristas que desde los márgenes han apuntado ser parte intrínseca en la historia del teatro puertorriqueño. Todos ellos fueron en alguna época de mi vida profesores, directores, colegas actores y proyectos de dirección, como: Abniel Marat, Antonio Pantojas, Oscar Giner, Myrna Casas, Lydia Milagros González con El Tajo del Alacrán y Zora Moreno.
            Según han pasado los años esta maestría de investigación, dirección, actuación y representación teatral me fue trayendo al teatro niuyorriqueño que no sólo se escribe en español, sino también en el inglés o en la diglosia del Spanglish. Esto autores compartirán con el teatro de Víctor Fragoso y de otros como, Pedro Pietri, Miguel Piñero, Miguel Algarín, Tato Laviera, quienes han continuado con la cultura e identidad puertorriqueña desde la diáspora, desde la transterritorialidad, desde la posidentidad y desde un metalenguaje que contribuye a la realización de una obra teatral puertorriqueña en la Ciudad de Nueva York.
            Por último, no para concluir, sino pausar, hacer un interludio porque faltarían millones de palabras, crónicas, ponencias, artículos, libros, cursos que revelarían ese caudal de conocimiento y cultura que poseyó Teresa Valdivieso. Así pues,  en este "aparte"  debo confesar que en los  últimos doce años, he cambiado hasta el nombre, ya no el Carlos Manuel, Carlitos, sino en estos momentos, Carboinael Rixema, quien fuertemente se ha ido dedicando a representar ASI MI NATION (2010)–una escritura creativa, ya sean en poesía, performances, monólogos, obras de teatro, clases–todos con la consigna de poner en práctica el espíritu de La 'Valdi', de su tesoro de conocimientos, su legado de sabiduría y amor.
            Mi vida artística, intelectual, académica y personal siempre le estará agradecida a ella y, como aquel último día que la vi aquí en Madrid en el 2004, cuando nos despedimos con abrazos y besos de nuestro viaje por Murcia y por Lorca, le vuelvo a susurrar: “hasta luego, nos mantendremos en contacto”. Esto no era un "adiós", sino un "hasta siempre".
Doctora Valdiviesi, La 'Valdi', Teresita: eres y serás un máximo ejemplo de la catedrática sabia y humana, de la pedagogía abnegada, de la amiga sincera. Te creo inmortal porque para mí has sido, eres y serás el gran pilar del Depto. de Lenguas y Literaturas de la Universidad Estatal de Arizona y porque mi vida será la prolongación de tus aportaciones al mundo académico y cultural de España, Estados Unidos, Latinoamérica, El Caribe Hispano, el mundo internacional y Puerto Rico–¡Mi Patria!


Friday, April 13, 2012

Radiografía de un quehacer femenino dominicano: la poesía de Milagros Cedeño




“Radiografía de un quehacer femenino dominicano: la poesía de Milagros Cedeño”
Carlos Manuel Rivera, Ph. D.
Catedrático Bronx Community College, City University of New York

         Integrar a los archivos de la cultura una radiografía de un quehacer femenino antillano, que de papeles, pulsa y retiene cuantos de dinamismo, es un viaje a la iluminación, al descenso de un aquí, un ahora y un más allá en los inicio de nuestro milenio. Es un estoy y permanezco, pero mientras más me detengo en ese “no sé qué”, no debo registrar ni paralizarme en aquellas voces alfabéticas que exigen esos diccionarios literarios elitistas, llenos de exclusiones, vacíos y silencios.
            Así, los poemas de Milagros Cedeño exhuman un andamiaje por ese macro y micro que en correspondencia cósmica también exhudan ese élam de la existencia, del drama y de la lírica. Es como penetrar por los huesos de una escritura  que en bagaje escatológico, exige de osarios, aquellas osamentas que como parto, reclaman un espacio macandálico femenino.
            Es como concebir aquellos trazos genealógicos que viajan desde las mujeres de Martininó, como apuntaba Fray Ramón Pané desde su escritura etnográfica hasta arribar por la poesía sorjuanística como punto de partida. Es como percibir el legado continental e insular de: Delmira Agostini, Juana de Ibarbourou, Alfonsina Storni, Gabriela Mistral, Julia de Burgos, pasando por sus compatriotas Carmen Natalia Martínez , Aida Cartagena Portalatín y Chiqui Vicioso y sin olvidar al tronco inamovible de nuestra madre dominicana, Salomé Ureña.
            Es como una activación conglomerada de esa sinergia que Gea concede a la Confederación Antillana y Latinoamericana en conversión panlantina, desbordando imaginarios que la cultura reinventa antes que el culto mariano se entronizara como espejo de perfecta casada. Es decir, es la antesala ante una variada representación de proyecciones transgresivas, de la cual entendemos que la escritura femenina no intenta empoderar, sino responder ante un horizonte de enérgica contingencia que la categorización binaria patriarcal busca hegemonizar y ocultar como antinomia.
            Demás está decir que en el Caribe el hispanismo tomó su radio a través de transculturaciones, mestizajes, mulatajes, hibridaciones y sincretismos; sin embargo, el  avasallante arielismo ha coqueteado sin rendirse ante una Ciudad letrada, como una constante  ceguera ante aquella metamorfosis alquímica que el indio Guahayona imprimió por inspiración y acción femeninas en Las Antillas, según lo que le contaron al fraile jerónimo. De esta forma, dentro de esa Violante universal a Lope de Vega en su clásico soneto, se retan aquellas fronteras que como mímica anacaoniana y no calco europeizante pare de entrañas, símbolos, imaginarios y experiencias ante la heterogeneidad de sujetos femeninos que viven en América.
            De esta parte, que estos poemas exijan una difusión de sus dispositivos para revelarnos aquella encomienda que pide la ruptura del silencio a aquellas voces que desde el margen y la violencia epistémica por sus inclinaciones disidentes al androcentrismo occidental han sido detenidas. Así esta poesía como una Medea que por derecho propio no asesinó a sus criaturas, sino se enfrentó al sistema para exigir desde su hado mutable los derechos de libertad que no se sujetan a las leyes del patriarcado y a la división binaria y jerarquizante de los géneros.  
            Es una invitación como lectores/escuchas a una poesía como simiente cultural hispana que establece que ser mujer no representa la sumisión ni la esclavitud al discurso falologocéntrico, sino como guerrera y como fecundadora en la tierra por Decreto Divino, demanda que se recreen de una creatividad multitemática, como pacto con El Creador, que se manifiesta en tópicos que van desde la muerte, la maternidad, la orfandad, el desengaño, el adulterio, hasta la violencia doméstica. Por lo tanto, como ejemplificaciones denunciantes ante el discrimen y la barbarie políticas de nuestra condición social planetaria, los poemas de Milagros Cedeño son un llamado a la redención, a la conciencia de vivir y aspirar a una mejor calidad frente a las rocas que se  nos impone, siendo este mundo, uno de bienestar para todos, aún con nuestras diferencias.